30 oct. 2020

Los chicos de Unión fueron subcampeones provinciales en categoría 96



En los primeros días del mes de noviembre de 2008, hoy hace 12 años, los chicos de la categoría 1996 del Club Atlético Unión y Fraternidad, que representaron a Independiente de Jubileo, participaron del Campeonato provincial de Clubes Campeones, que tuvo sede en la ciudad de Villaguay. Los chicos de San Salvador llegaron al partido definitorio del campeonato, frente a María Auxiliadora, de Concepción del Uruguay, ante el que cayeron por 1 a 0.

Varios de esos gurises que jugaron el provincial, tuvieron y aún tiene un protagonismo en la primera de Unión.

En la zona clasificatoria, jugaron el viernes 31/10 con Ferrocarril de Concordia: el resultado fue 1 a 1 (gol de Camilo Lanaro), y los chicos ganaron en la definición por penales.

El segundo partido, el sábado 01/11, con Gimnasia y Esgrima de C. del Uruguay, el resultado fue 2 a 1, favorable a Unión, (Martín Torres, y Braian Abanzini); el último encuentro de la zona, frente a San Jorge de Villa Elisa, también fue victoria, en este caso 1 a 0 (Camilo Lanaro). 

Con los resultados obtenidos se quedaron con el primer puesto del grupo, que le valió la clasificación para semifinales.
En esta segunda instancia, se jugaron el pase a la final frente a Independiente de Gualeguaychú, al que vencieron por 2 a 1 (Mauro Rey y Camilo Lanaro).
De esta manera llegaron a partido definitorio del campeonato, frente a María Auxiliadora de Concepción del Uruguay, donde cayeron por 1 a 0.
Desde la Subcomisión de Fútbol infantil del Club Unión y Fraternidad, se felicita a los jugadores de la  Categoría 1996, por su gran desempeño tanto dentro, como fuera del campo de juego, en este torneo tan importante a nivel provincial.
El plantel estuvo integrado por los siguientes jugadores: Juan Cruz Constantín, Braian Abanzini, Eduardo Suárez, Nicolás Espíndola, Danilo Ramírez, Franco Valenzuela, Juan M. Cattáneo, Alexis Cáseres, Kevin Verón, Ezequiel Collino, Camilo Lanaro, Cristhian Rojas, Brandon Rojas, Damián Dallazuana, Mauro Rey y Martín Torres. Fuente: Archivo La Semana.


 

28 oct. 2020

Obras en instituciones deportivas de la ciudad


En la tarde de ayer, el Intendente y el Senador, recorrieron los Clubes Sportivo San Salvador, Deportivo Ferrocarril y Progreso Unidos, para ver, junto a los dirigentes, los avances en las obras de infraestructura que llevan adelante en el marco del Programa Nacional “Clubes en Obra”. 

 Las autoridades en el Club Sportivo San Salvador.

Los clubes de barrio y las entidades deportivas son generadores de inclusión y oportunidades. A través de las múltiples actividades que realizan, benefician a las comunidades, proveen redes de contención social, educación, recreación saludable, integración de personas con discapacidad y cuidado de niñas, niños, adolescentes y adultos mayores.

El Intendente Larrarte manifestó: “este programa nacional que gestionamos junto al Senador y al Secretario de Deportes de la Provincia benefició a tres clubes de la ciudad, con 500 mil pesos a cada uno, permitiendo contribuir a la preservación de instituciones deportivas, mejorar sus instalaciones y también generar trabajo directo e indirecto a partir de la inversión. Así al esfuerzo permanente de socios, colaboradores, auspiciantes y dirigentes, agregamos la presencia del Estado”

Asimismo, nuestro legislador departamental, Marcelo Berthet, explicó que el aporte podía ser destinado a la contratación de mano de obra, con financiación directa para el proyecto, o para la compra de materiales, para lo cual se otorga la Tarjeta Clubes en Obra, con el monto cargado para adquirir los materiales en rubros establecidos.


 

25 oct. 2020

EL RECUERDO DEL FUTBOL DE TANGO BAR: Nos hicimos conocidos en todos los barrios y no teníamos problemas en ningún lado


Tango Bar / 1968: Cacho Sandoval, Toro Arnd, Evaristo Díaz, Arturo González, Ramón Benítez, Martín Santos, Carlos Jacquet, Popero Acosta, Canilla Cáceres y Toti Risso. Abajo: Cubilla González, Luis Laucha González, Jorge Santos, Tata Luna y Luis Cartucho Santos.

En nuestra ciudad durante muchos años existieron equipos de barrios formados por un grupo de amigos que forjaron una amistad a partir del fútbol. Uno de esos fue el de Tango Bar, denominación que se tomó del bar que estaba ubicado en calle Primera Junta.

LA SEMANA y SANSA DEPORTES reunieron al “Tula” Jorge Santos y al “Toti” Juan Jesús Riso que recordaron esa época y dejaron algunas anécdotas interesantes de antaño.

Todo empezó con una barra de amigos, dijo el Tula Santos, y después se fueron agregando otros a la hora de armar el equipo. Los que tuvieron la iniciativa fueron el Toti Riso y el Tata Maraco, agregó.

Teníamos un buen equipo. Tata Maraco jugaba bien, el Laucha González, el Toti, teníamos muchos corredores. Así nos hicimos conocidos en todos los barrios y no teníamos problemas en ningún lado. Incluso en el Mondongo, donde algunos equipos no se animaban a ir a jugar, pero nosotros tenemos grandes amigos en el barrio, apuntó Tula Santos.

Toti Riso recordó que cuando dejó de jugar en Nuevos Rumbos antes que desaparezca, empezaron los campeonatos libres y con Tango Bar.

Al recordar su paso por el fútbol, el Toti Riso dijo: “El primer partido que jugué fue en Locomotora de Concordia a los 9 años. Después en Sarmiento, pasé a Nebel en 5ª y 4ª. Luego un año en Libertad con Gauna y después un año en Nebel hasta que en el año 68 me vine a San Salvador”.

Vine el 7 de abril a trabajar por tres meses, pero estuve 2 años y me quedé. Si bien extrañaba como un loco, porque no conocía a nadie, pero hice amistades y me quedé en San Salvador. Ahí empezó todo hasta empezar con el Tango Bar y más adelante fundamos Progreso.

Al mismo tiempo que jugaban al fútbol, seguían su amistad con la música, cada uno por su lado, compartiendo veladas bailables en toda la zona. El Tula en los 5 Sonidos y el Toti en Los Liter.


 TANGO BAR / JUNIO DE 1969

Ernesto Gómez, Rafael Joannaz, Evaristo Díaz, Tito Monge, Martín Santos, Coti Negrete, Popero Acosta, Sandoval, Laucha González, Toti Riso y el Gato Morínico.

El Tula jugaba desde chico en su barrio al tiempo que trabajaba, y no tenía tanta libertad para jugar. De los 13 a los 15 años trabajé en la Tienda de Rodríguez Barro, Blanco y Negro. Después que levantaron la sucursal entré a la Cooperativa a los 16.

A los 13 años entré con la orquesta San Salvador, teníamos bailes casi todos los sábados. Jugué los torneos barriales hasta los 17/18 años. Después que hice la colimba fiché para Petroleros con Oscar Morel y donde también fue técnico Ricardo Santos. Después pasé a Unión, donde jugué varios años, alternando la reserva con la primera porque adelante mío tenía un delantero imposible de igualar, de gran categoría, como fue el Mickey Monzalvo.

“Jugamos algunos partidos juntos en la primera en la Liga de Villaguay. Los dos éramos goleadores y él un jugador extraordinario, muy buen compañero, armaba cada jugada, y se veía a un compañero que estaba mejor ubicado que él te la daba”, dijo el Tula Santos.

Los torneos se jugaban en la cancha de Sacachispas y Once Estrellas, que estaba ubicada donde hoy funciona el Molino El Japonés, en Avenida Entre Ríos.

Durante la semana, como casi todos trabajaban se entreveraban en los picados del barrio y después se juntaban los domingos para jugar los torneos.

Así se formó el equipo del Tango Bar y en una época donde no existían los celulares, WhatsApp y demás, nos juntábamos en la sede del Bar y nos íbamos en un camión a jugar a todos lados. Nos íbamos en el primer camión que encontrábamos disponible, dijo Riso. Entre todos pagábamos el viaje y él que no tenía iba igual. Nadie era ventajero, nadie se enojaba porque quedaba afuera, sino que al final terminábamos jugando todos, agregó.

“Estaba la Propalación Cóndor de Lili Casse, en el cantero central de Avenida Malarín, esquina con 3 de Febrero, y decían este domingo campeonato en Baylina y todos escuchábamos. Enseguida nos avisábamos entre nosotros y nos organizábamos para viajar”, recordó Riso.

Yo vivía en el banco porque fue cuando vinimos a pintar el edificio del Banco Nación. Y venían varios a buscarme para jugar en esa época donde también se formó Quilmes, que jugábamos con la camiseta de Racing con Carlitos Jacquet, Pedro Suen, la Lora Lambert, el Girja Gerard, entre otros.

 
Carlos Sbacco, Cacho Sandoval, Toti Riso, Tula Santos, Raúl Bordet, Bochín Diana, Ramón Bordet y Tata Maraco Luna.

Esta barra fue tremenda, dice el Tula, mostrando la foto donde están posando de fajina en una cancha donde no los dejaron jugar. Además, nos juntábamos en el bar de Quique Bordet, apuntó.

El rival más taquillero era Sacachispas, donde jugaban todos los Segovia, y también Cundo Santana, Nango Bergara, el Nene Atrio. Había buenos jugadores en esa época, apuntaron a dúo.


JUGO PARA DOS EQUIPOS QUE LLEGARON A LA FINAL

“En una oportunidad me vinieron a buscar para jugar los de Once Estrellas y Quilmes”, dijo Riso.

“Ya había jugado con ellos en un campeonato y querían que jugara con los dos. Entonces jugué para los dos en un mismo torneo. Me sacaba una camiseta y me ponía otra. Pero el problema se dio porque los dos llegaron a la final. Entonces les dije a los gurises de Once Estrellas que iba a jugar con Quilmes y me dijeron que sí, no había problemas. Empatamos 1 a 1 y hubo que definir por penales. Íbamos 1 y 1 hasta que uno dice que le den al Toti el siguiente penal, pero otro dijo que no porque me iba a vender, con tanta mala suerte que al que le tocó patear lo erró y Once Estrellas fue el campeón, entonces me fui a festejar con ellos”, apuntó Toti recordando aquel hecho curioso y alegre.

Otra del Toti Riso: “Jugando para Progreso con Salud Pública en Villaguay tenía problemas en la rodilla y hacía seis meses que no jugaba, pero jugué en reserva. Con nosotros estaba Miguelito García que jugaba de 3 y el árbitro era Salkin. Miguelito hace un foul y toma la pelota y la revolea afuera. Le sacó amarilla y le dice que la próxima se va. Enseguida un delantero se le escapaba y agarró la pelota con la mano y la revoleó para afuera. Entonces Salkin saca la roja y enseguida me anticipo y le digo: “Juez es sordo el muchacho. Ah perdóname, y guardó la roja en el bolsillo”.

Fernando Rodríguez.


 

24 oct. 2020

El celeste realizó el sorteo de su bono contribución por pago contado



El Club Sportivo San Salvador informa que el Sr. Octavio Monzalvo ha resultado ganador del sorteo de cupones que participaban en el premio de $ 20.000 por pago contado del bono contribución que tiene en circulación.

El mismo se realizó este viernes 23 de octubre en la Secretaría del Club, con la supervisión de la escribana Élida Luggren, a quien también agradecieron por su colaboración.

Felicitaciones al ganador y gracias a todos los que colaboraron y recuerdan que el Sorteo Final por $ 100.000, $ 40.000 y $ 20.000 se realizará el sábado 19 de diciembre por Tómbola de Entre Ríos.


 

23 oct. 2020

Sportivo avanza en la obra del salón de usos múltiples


En el Club Sportivo San Salvador trabajan intensamente en la construcción de un salón de usos múltiples con la finalidad de sumar nuevas actividades en el gimnasio de calle Teniente Gutiérrez.

En la parte superior de los vestuarios de la cancha de básquet del Club Sportivo se construye un gimnasio de usos múltiples que traerá importantes beneficios a la institución y sus asociados.

En diálogo con LA SEMANA, Raúl Gerard, dirigente de Sportivo, comentó que “estamos avanzando en la construcción del salón que, en principio, se utilizará para la gimnasia artística”.

La obra se inició con aportes de los socios y luego se consiguieron aportes de la Provincia y más recientemente un aporte del Programa Nacional Clubes en Obras que “nos ha permitido retomar los trabajos”.

El salón tiene una dimensión de 7 x 9 metros, y otra sala que se conectará con el gimnasio existente que es utilizado por el básquet, además de la construcción de sanitarios.

“La construcción en sí está avanzada. En este sentido, tenemos que agradecer a la arquitecta Valeria Vázquez que nos da una mano muy importante con la dirección de obra. Del mismo modo agradecemos a los hermanos Andereggen, de Industrias Río Grande, que donarán la escalera; las aberturas también fueron donadas, Jorge Cracco donó la pintura y pintó todas las aberturas, Javier Gamarra nos hará las canaletas, Manuel Maciel de Maderera San Salvador nos hará la colocación del piso, y otros socios aportarán otros elementos para continuar avanzando”, detalló Gerard.

Para los sanitarios nos están faltando algunos fondos y estamos trabajando para conseguirlos, agregó. Incluso se proyecta revocar el muro lateral y mejorar el ingreso a la cancha y el frente, además de trabajos en los desagües que tendrán un costo importante.

Gerard resaltó el aporte de los socios y colaboradores porque “hoy la plata para la construcción no alcanza. Siempre hay cosas imprevistas y todo se invierte en la obra. Para nosotros el aporte de todos es muy importante”, recalcó.

Sobre las actividades que se cumplen en la actualidad dijo: “El club está volviendo de a poco a las actividades, no del básquet, pero si a las prácticas individuales con todos los protocolos. Hace un mes se reiniciaron las prácticas individuales de todas las categorías, en especial en el aspecto de la gimnasia.  En el nuevo salón vamos a incorporar otras disciplinas para lo que ya contamos con muchas adhesiones”.

“Con esto queremos arrimar más gente a la institución, porque hay muchas familias que tienen hijas mujeres que no juegan al básquet, pero hacen gimnasia, entonces todos los socios y simpatizantes que deseen podrán participar de la gimnasia artística”, agregó Gerard.

Por otro lado, la parálisis de las actividades deportivas a causa de la pandemia “nos ha permitido seguir trabajando en otros aspectos. Logramos pagar todos los costos que generó el básquet”, en tanto la reanudación de las actividades ha sido muy importante para los chicos porque la familia estaba necesitando una actividad para los chicos, y encontrarse con sus amigos. Eso nos favorece, y de a poco con todos los protocolos estamos tratando de volver”.

Consultado por el futuro del básquet, Gerard apuntó que “la FEBER no ha dicho nada, pero de básquet siempre hablamos. Nosotros queremos tener un equipo y ver básquet, que es la función del club, no solo en la primera, sino también en las formativas que tenían competencia todo el año y este año se perdió. Por ahora, solo hay conversaciones y nada concreto”.

Asimismo, Raúl Gerard apuntó que otro de los desafíos para el 2021 es la celebración de los 75 años de Sportivo. Para eso continuaremos recordando la historia del club, que es muy interesante, porque en la última publicación muchas familias que están más lejos de San Salvador han dado su opinión y participaron. Eso es muy lindo porque se acercan de forma virtual y recuerdan hechos inolvidables. Esperamos que la gente continúe aportando anécdotas y recuerdos de su paso por el club para compartirlo con todos.


 

El tenis en San Salvador tuvo su apogeo en las décadas del 70 y 80


El tenis en nuestra ciudad tuvo su época dorada a fines de la década del 70 y principios del 80 cuando funcionaba a pleno la cancha de polvo de ladrillo del Polideportivo Municipal. De allí surgieron muchos jugadores que empezaron a practicarlo en coincidencia con la explosión tenística de Guillermo Vilas.

Para recordar lo que pasaba en San Salvador, LA SEMANA entrevistó a Pedro Martín, conocedor como pocos de esos momentos inolvidables que escribieron una página destacada del deporte sansalvadoreño.

En principio, dijo Pedro Martín, “funcionó una cancha, también de polvo de ladrillo, en el predio de la iglesia, de la Parroquia Santa Teresita, contigua a la canchita de futbol. Esto fue a mediados de la década del ´70. Roberto Garat, Luis Gómez, Lucy Van Dembruk, Neneca, entre otros, fueron los pioneros que practicaron este deporte en el pueblo. De repente esta cancha dejó de funcionar, es olvidada, y la actividad del tenis local se va a detener por un tiempo”.

Enseguida agregó: poco tiempo después, un grupo de muchachos tomó la posta del tenis local, vecinos del barrio San José Obrero, que construyeron en un baldío del barrio una cancha de tenis de piso de gramilla con una base dura y apisonada. Las líneas eran delimitadas con hilo, a modo de flejes, y una red, también de hilo a la altura reglamentaria”

Al preguntarle por los precursores mencionó: “allí fue el inicio de un grupo de jóvenes entre quienes podemos nombrar a los hermanos Rubén y Oscar Hill, Carlitos Follonier, Alfredo Sandoval, Bocha Roldan, Tito Vasilchuk, y un grupo de amigos de otros barrios que se acercaban a esta cancha: Kiko Barsi, Hugo Riehl, Arnoldo Sarli, Cancho Gerard, entre otros. Me comentaron que en un par de oportunidades viajaron a la ciudad de Concordia, a un club de tenis, a observar cómo era la dinámica del juego y de ahí tener un criterio para practicarlo en San Salvador. Recordemos que en aquella época no se transmitían partidos de tenis por televisión”.

 

Cancha, raquetas, pelotas de tenis… y se jugaba tenis en el pueblo. 

Martín hizo hincapié que “referentes nacionales como Guillermo Vilas y Claudia Casabianca le dieron al tenis, en esa década, un impulso que popularizó ese deporte y lo llevó a todos los rincones del país”.

“Para esto va llegar la construcción del playón polideportivo a cielo abierto en la esquina de calle San Martín y Belgrano, contiguo al natatorio municipal. Este consistía en un amplio piso de cemento donde funcionó una cancha de vóley, horizontal, sobre calle San Martin, y otras dos canchas paralelas, una de básquet y otra de tenis, recostándose ésta última sobre calle Belgrano. Como detalle podíamos observar que al no dar el espacio para los dos canchas, se superponían las líneas de dobles de la cancha de tenis con las de un lateral de la cancha de básquet. Hay que destacar también la excelente iluminación con que contaba este playón que permitía jugar cómodamente por la noche. Las juntas de asfalto de los paneles del piso eran un calvario cuando el pique de las pelotas les impactaban”, recordó con nostalgia.

Cómo aprendieron a jugar: “Allí, sobre el cemento, aprendimos a jugar. Aprendimos sin profesor, indispensable en el tenis. Pero aprendimos a nuestra manera, “a pasarla”. Compañeros que tenían la oportunidad de ver tenis en otras localidades fueron trayendo las novedades, la técnica, y así aprendimos de algunos golpes y sus nombres: revés, drive, volea, smash, drop, pero siempre a nuestra manera!”, indicó Pedro Martín.

 

LA CANCHA DE POLVO DE LADRILLO

“Hasta que llegó la construcción del playón cerrado. Esto fue, aproximadamente, en el año 1981. El playón cerrado contuvo la cancha de vóley y la de básquet, y la de tenis se construyó afuera, de polvo de ladrillo, flejes de plásticos, columnas de iluminación y un tejido perimetral. La construcción fue dirigida por el encargado de obras públicas de aquel entonces, Roberto Pérez Mercader, quien también fue un compañero en la práctica de este deporte”, indicó.

 

PASANDO LISTA

En la memoria de Pedro Martín están prácticamente todos los que jugaron en sus inicios y son parte del tenis de San Salvador.

“A la hora de recordar los jugadores de aquel tiempo podemos mencionar a Jorge, Alejandra y Mario Félix; Rubén, Oscar y Nora Hill; Norma y Silvia Sigot, Pedro Martín, Roberto Andino, Roberto Pérez Mercader, Raúl Martínez, César Escalada, Tito Vasilchuk, Ricardo Rosental, Marcelo Gary, Fabián Velich, Carlos Follonier, Alfredo Sandoval, Néstor Golden, Hugo Lantelme, Kiko Barsi, Néstor Challiol, Raúl y Daniel Gerard, Sergio Boccadoro, Guillermo Díaz Vélez, Yalo Loker, Colo Viera, Guillermo Ojeda, todos ellos con bastante presencia; también eran de la partida Julio González, José Zapata, Oscar Blanc, Chopo Blanc, Mauro Esquivel, Ricardo Von Mulinem, Gabriel Jacquet, Pina Enrique, Darío Nutz, Raúl Metzler, Coto Rodríguez, Lucas Larrarte y luego más jóvenes los hermanos Arlettaz, hermanos Muzachiodi, hermanos Challiol…  y que me disculpen de quienes no me acuerdo, ja!

También apuntó que “promediando la década del ´80, en una oportunidad, fueron invitados un profe y un par de jugadores de un club de Concordia. Fue una tarde en que dieron una charla, una demostración de golpes, y la forma de practicarlo, y culminaron con un partido de exhibición. Fue la única oportunidad que tuvimos de aprender algo y de verlo en la práctica en nuestra propia cancha. Estos visitantes reconocieron la excelencia con que estaba construida la cancha, en lo referente a la consistencia del piso, la aplicación del polvo de ladrillo, los flejes impecables, y hasta la silla del juez!”.

Así llegó la oportunidad de organizar el primer torneo local. Una gran expectativa, la inscripción, la grilla de jugadores, las llaves del sorteo, los horarios. Nosotros mismos fuimos los jueces que miramos las líneas en cada partido. Fue en 1987. El campeón fue Pedro Martín, quedando 2º Jorge Félix y 3º Oscar Hill.

“Son innumerables las vivencias”, dijo y como anécdota resaltó: “En una oportunidad llegaron unos muchachos mochileros. Eran ingleses. No hablaban nada español, apenas se hacían entender, y jugaban al tenis. Ni más ni menos categoría que nosotros. Estuvieron todo un fin de semana, y se pasaban el día en la cancha. El deporte fue de alguna manera el idioma que se conectó”.

 

LAS RAQUETAS

“En un principio se jugaba con raquetas marcos de madera, las había de marcas reconocidas, algunas importadas, conservadas en fundas y/o prensas con tuercas mariposas, otras comunes de batalla, y más de uno le dimos un tiempo con la clásica paleta de frontón. Con la llegada de la cancha de polvo de ladrillo, también, desde el municipio, llegaron un par de raquetas de aluminio de “uso comunitario”, señaló.

El mantenimiento de la cancha de polvo de ladrillo era muy importante. Por eso “temprano a la tarde regábamos, pasábamos el rolo y bolseábamos la cancha. Quienes realizábamos esta tarea nos permitíamos jugar un partido completo en forma individual. Luego, dado la cantidad de jugadores, se jugaba en parejas. Varones y mujeres jugábamos juntos. Si me pedís que destaque algunos jugadores, te puedo citar la zurda precisa de Norma Sigot y el revés a dos manos de Alejandra Félix”.

“Luego de aquel primer torneo, organizamos un campeonato largo y una especie de ranking local. Así mismo, fuimos invitados a un torneo en Concordia, de cuarta o quinta categoría no recuerdo bien. Y ante una grilla amplia de jugadores, llegamos a la final las dos parejas de San Salvador!”.

Pedro Martín no dejó pasar la oportunidad para recordar que  son hechos que han quedado grabados en su memoria porque “no solo fue importante lo deportivo de aquella década en el ámbito de esta cancha, sino también las largas tardes de charlas, de temas del acontecer del pueblo. que se daban en los momentos de descanso o en la espera del turno.

Cómo fue el final, le preguntamos: “Ya en la década del ´90, un día nos encontramos con que habían realizado el fogón de un asado para una fiesta en el playón, sobre el piso de polvo de ladrillo de la cancha! Otro día habían sacado la silla de árbitro para instalarla dentro del playón y con la reforma de la Terminal de ómnibus desapareció para siempre la vieja cancha de tenis municipal”. Entrevista: Fernando Rodríguez.


 

16 oct. 2020

Daniel Bard campeón en el Club de Golf de Villa Elisa


El golfista de nuestra ciudad Daniel Bard se quedó con el premio del mejor golfista del Club de Golf Termas de Villa Elisa. Lo hizo al vencer en la final a Diego Ocampo.

El torneo se disputó el pasado sábado 10 de octubre. Se trató del final del torneo del club que se realiza todos los años y consagra al campeón del club.

El torneo se disputa en dos categorías donde los ganadores de ambas juegan la final.

En la final, Daniel Bard se impuso en un cierre electrizante a Diego Ocampo en el hoyo 18, quedándose con el título del mejor golfista del torneo.

 

LOS RESULTADOS

Campeón categoría A: Diego Ocampo

Campeón categoría B. Daniel Bard.

Campeón categoría damas: Mariel Fister.

Campeón del club: Daniel Bard.


 

OBRA DE SU SEDE PROPIA: “La Pantera” recibió el apoyo del intendente


En la mañana de este jueves, el intendente Larrarte visitó las instalaciones de la Agrupación Atlética "La Pantera" para reunirse con su comisión.

En charla con los integrantes de la agrupación, se analizó la obra de la sede propia y los proyectos que pretenden realizar a futuro.

Larrarte se mostró muy interesado en continuar apoyando gestiones para impulsar a este grupo de amantes del atletismo, que proponen la actividad física (gratuita) para todas las edades.

"Vemos un gran esfuerzo puesto por la agrupación, no solo para organizar los eventos deportivos sino también para tener su propia sede" (contigua al Albergue Municipal), dijo Larrarte, quien agregó que "hemos venido a recorrer el avance que tienen sus instalaciones, ya que este año no han tenido actividad y, en este caso, el Estado tiene que estar presente".


 

12 oct. 2020

Recuerdos de José “Tata” Luna de su paso por el fútbol

José "Tata" Luna con uno de los trofeos ganados en los torneos barriales y el equipo de Libertad.
En la década del 60 y más cerca en el tiempo era común que un grupo de amigos armaran un equipo de fútbol para jugar torneos barriales. Así se formaron muchos equipos en San Salvador que dejaron su grato recuerdo. Uno de los que vivió esa época fue José “Tata” Luna, que recordó algunos momentos cuando una pelota bastaba para divertirse y pasarla bien con amigos.

José “Tata” Luna comenzó a jugar al fútbol en el año 1962, aproximadamente, en los infantiles en la cancha de la Iglesia. Esa fue la primera y única vez que vestí la camiseta de Unión, le dijo a LA SEMANA. Además, vistió la camiseta de Tango Bar, Libertad, Nuevos Rumbos y Petroleros, entre otros.


 Equipo de infantiles de Unión y Fraternidad en 1962, única vez que Tata Luna vistió la camiseta del azulgrana.

En los infantiles jugó para Unión, cuando el técnico era Jorge Atrio junto al Coti Negrete. En el equipo (foto) estaban Luis Echepare, Toto Andereggen, William Ingleson, el Bocha Roldán, Arturo González y el Tata Maraco.

Después en los campeonatos de los barrios jugó para el Tango Bar, que era el bar de doña Liberata, la madre de Carlos Tamayo. “Formamos un equipo y nos entreverábamos en los torneos de los barrios” en 1968, recordó.

“El fútbol me dejó muchos amigos, donde compartimos muchos viajes con las familias.

Dijo que “en el Tango Bar pase mis mejores momentos en el fútbol. Lo mismo que en Petroleros. Se jugaba mucho en los barrios y a la tardecita, después de trabajar, siempre nos juntábamos a jugar a la pelota en la cancha de Nuevos Rumbos”, apuntó.

De la época del Tango Bar recordó que “a doña Liberata sabía venderle dos canastos de mandarinas y también carasucias con manteca caseras”, algo que gustaba mucho en ese entonces.

También tuvo un paso por Nuevos Rumbos y por Libertad, otro de los equipos de la época en San Salvador.

En Libertad jugaban, entre otros, Pepe Zalazar, Pololo Aranda, Tito Villalva, el Negro Arrúa, Pico Manzanares, Acosta, Tite Santana, Oscar Santos, Oscar Maciel, Tata Luna, Morilla y Guchín Arrúa.

Más adelante vistió la camiseta de Petroleros: en un partido que jugábamos en la cancha que estaba en el Bv. Villaguay, donde hoy está Alcalá, fuimos a pelear fuerte una pelota con un rival. La pelota rebotó para arriba y cuando baja cabeceó y la pelota llegó al piso desinflada. Se había escuchado el silbido perdiendo el aire porque se había pinchado, recordó Tata Luna.

A mí siempre me gustó el fútbol, y nunca tuve problemas con los rivales y los compañeros, porque me gustaba compartir con los muchachos, recordó. Por lo general los torneos barriales se jugaban los sábados de tarde y concurría mucha gente.

También recordó que jugando contra Sacachispas me tocó patear un penal. Lo hice muy bien porque la coloqué arriba cerca del ángulo, pero el arquero -al que decían Chomeres- me la sacó. Increíble, pero llegó y me dijo “seguí pateando nomás” porque se agrandó.

También jugué en Lonja Limpia, que tenía una camiseta verde. En esa época había buenos jugadores.

Yo siempre jugué de 5. En Petroleros lo hice de 6. Después jugaba donde me ponían y tenía habilidad para patear con las dos piernas. Jugué hasta el 81 y tenía 29 años.

Los partidos de Petroleros con Unión o con Nuevos Rumbos, eran clásicos y se jugaban a cancha llena, dijo Tata Luna.

Entrevista: Fernando Rodriguez / La Semana.