31 jul. 2020

El recuerdo del paso de Silvio Marzolini por San Salvador


Hace pocos días se produjo el fallecimiento de Silvio Marzolini, un símbolo de Boca Juniors, elegido el mejor lateral del mundial del 66 en Inglaterra, que estuvo en San Salvador en noviembre de 1991.

La llegada de Marzolini fue propicia para inaugurar la Peña de Boca en San Salvador que llevó su nombre. Además, se presentó la cuarta división especial de Boca que disputó un partido amistoso ante la selección de la Liga Zonal, en cancha de Unión y Fraternidad, ante un gran marco de público.

Boca ganó ese amistoso 1 a 0 con gol de Carlos Varela y la presencia, entre otros, del Vasco Oscar Arruabarrena, quien poco después se transformó el 3 titular de la primera de Boca.

En el seleccionado de San Salvador, dirigido por el Turco José Puede, jugaron: Carlos Steingart (Gustavo Vega); Marcelo Bernardi, Fabián Rojas, Eduardo Torrez (Héctor Graziano), Carlos Segovia; José Luis Suárez, Guillermo Kaemena, Rubén Vega, César Tata Segovia; Tomás Lagos, Guillermo Monzalvo (Marcelo Santana), Roberto Leguizamón (Gustavo Suárez).



29 jul. 2020

La vieja cancha de bochas del Deportivo Ferrocarril



Esta fue la primera cancha de bochas que tuvo el Club Deportivo Ferrocarril antes de construir las dos nuevas canchas en su sede social.
En la imagen se puede ver la entrega de trofeos de uno de los tantos torneos disputados en esa cancha que dejó escrita muchas anécdotas de los bochofilos de la región y la provincia.
En la imagen aparecen Carlos Geier, Canario Bordet, Alcides Bonnin, Oscar Bonnin, Orlis Joannaz y el Petu Omar Joannaz.


28 jul. 2020

Vistió la camiseta de los dos equipos de la ciudad, pero antes pudo superar el cáncer


Pablo Sosa Pace y una historia particular, que tuvo un final feliz. Una enfermedad siendo tan joven, reponerse, cumplir varias funciones dentro de un club, volver a hacer lo que más le gusta y una anécdota con un entrenador a través de redes sociales. “Arranqué de la noche a la mañana a trabajar de utilero” dijo el oriundo de San Carlos Centro, de reciente paso por Sportivo San Salvador, y anteriormente por el Deportivo Ferrocarril, a Poste Alto.
Empezó a jugar al básquet con una edad avanzada en el 2002, cuando tenía 12 años. Fue tocado por una varita y llegó a ser parte de Ferrocarril Oeste de Caballito en el 2005. Allí se mantuvo por un año y luego volvió a su querido La Unión de Colón. Se ganó su lugar, no solo en dicha institución, sino también en el plano provincial jugando para la selección de Entre Ríos en categorías menores y siendo participe como juvenil del plantel Mayor. Logró salir campeón con el rojo colonense en dos oportunidades (2008 y 2010) y también le tocó sufrir un descenso. A partir de allí pasó por dos instituciones prestigiosas como Parque Sur y Racing de Gualeguaychú, hasta el momento que marcó su vida: le diagnosticaron un tumor maligno en un testículo.
“¿Por qué ahora?, ¿por qué me tiene que pasar a mí?, y ¿qué va a pasar con todo esto?” fueron algunas preguntas que le pasaron por la cabeza, al ver que su carrera como jugador iba a quedar trunca por el momento.
Esto llevó a la operación de urgencia en Paraná, en el hospital San Martín, donde hace el post operatorio. “Me hacen la biopsia y era maligno, esto significaba que tenía que venir la quimio y un montón de otras cosas para asegurarme de que no vuelva a ver otro problema. Los primeros 2 años hubo estudios constantes cada 3 meses, haciendo tomografías completas con contraste e inyectándome iodo” comentó.
Por suerte y alivio para él, al tercer año los estudios pasaron a ser cada 6 meses y hoy en día es una vez al año, pero aclaró que “son estudios que debo hacerme casi de por vida”.
Lo que tuvo que atravesar fue “un baldazo de agua fría” para Pablo porque los sueños con el básquet, de jugar profesionalmente y tener un contrato para vivir de dicho deporte, se diluyeron por completo. Con un futuro incierto por delante, Cristian Delasoie confió en él permitiéndole en el Club La Unión empezar a cumplir diferentes funciones: utilero, jefe de equipo, cocinero junto con su padre y comentarista en el streaming, entre otras cosas. “El pato me apaño y me abrió totalmente las puertas del club, que es como mi segunda casa. Ahí arranque de la noche a la mañana a trabajar de utilero, algo tenía que hacer y era lo que me dejaba ligado al club y me mantenía pensando en otra cosa” dijo.
Fueron ocho temporadas siendo utilero, pero entre medio tuvo que cargar con las “bromas de gente que habla sin conocer las historias, que te hiciste utilero porque no podías jugar”.
De todas maneras, no se dejó intimidar y siguió con su labor, donde obtuvo muchas cosas positivas. “Fueron buenos años de los cuales aprendí un montón de cosas nuevas, formar parte de un cuerpo técnico, viendo el básquet desde otro lado, callado, escuchando y aprendiendo mucho de un vestuario, una charla técnica y hasta llegué a tener un rol muy importante dentro de los equipos sin quererlo, hasta dando opiniones basquetbolísticas y formando”.
Ya curado y con las ganas de volver a pisar una cancha, se dio la oportunidad en el Club La Armonía para jugar Liga Provincial. “Me invitan a formar parte, la cual accedí como podía, sin entrenar mucho por mi trabajo en La Unión y con kilos de más, sin haber jugado durante cuatro años. La cuestión es que volví y fue muy satisfactoria esa vuelta”.
Las vueltas de la vida, así como le tocó perder, también consiguió ganar por un instante. “Al tiempo empecé a entrenar con el TNA en La Unión, haciendo tipo suplencia de lesiones y en el 2016, para no perder una ficha mayor y esperar que llegue el nuevo extranjero, juego unos 8 o 9 partidos, donde tuve la oportunidad de jugar, y darle dolor de cabeza a más de un DT cuando hacia un doble o robaba alguna pelota”.
“De a poco volví al ritmo, ya con otro estilo de vida, después de casi 9 años viajando por todo el país con giras y el nuevo método de la Liga” manifestó. De allí en más llegaron propuestas de la Liga Provincial y en este último periodo fue parte de La Armonía nuevamente, CAVE, Ferro y Sportivo, ambos de San Salvador.
LA ANÉCDOTA

Pablo D’angelo expresó públicamente a través de su Twitter, a fines 2016, que: ‘cualquiera juega al básquet, como le quita prestigio al TNA que un utilero salte a la cancha’.

Con la personalidad que lo caracteriza a Pablo, el comentario no le afectó demasiado. “Lo vimos volviendo de una gira por Buenos Aires. Fue una risa en el colectivo” aseguró. Y tuvo el apoyo de la sociedad: “estaba la gente opinando y había comentarios como ‘no tenía por qué ningunear a alguien de esa forma, que era una profesión y hay mucha gente que juega al básquet y maneja un remis, tiene un comercio, es médico o abogado’. Quedó ahí, no fue algo que me afecto a mí o el desarrollo. Fue algo gracioso en su momento porque me acuerdo que había tenido varias repercusiones que un utilero este jugando a ese nivel”.
“Era gracioso porque también hacia mi labor de utilero, alcanzaba las toallas todo y estaba cambiado como jugador. Me sentaba último, al lado del bidón de agua y en cada minuto repartía todo. Cuando tocaba ir a la cancha saltaba del fondo y cuando hacía un doble todos como locos en el banco” recordó entre risas.
EL MENSAJE

“A mí me tocó vivir esa situación complicada, de la cual aprendí muchas cosas. Una de ellas fue la importancia que tiene el club, sea para mí o cualquier chico. Realmente antes no te das cuenta, cuando estas fuerte, saludable, porque crees que lo tenes todo, pero es muy importante formar parte de un equipo, estar integrando cualquier disciplina. Estar adentro, eso fue lo que realmente te ayuda, en mi caso cuando tuve esa situación, de no encerrarte en vos mismo, en tu casa, porque la cabeza cuando trabaja sola es complicada. Me di cuenta que el club fue gran parte de la cual me ayudó a salir adelante por el hecho de que me dejo seguir siendo parte, seguir siendo el que yo era, que en realidad no cambiaba nada, aunque en cierta forma sí, pero la vida continua”.

“Es lo que trato de transmitirle a los más jóvenes, que ellos vean y sientan el esfuerzo que hacen los dirigentes para poder participar, para que ellos tengan un sueldo. Es muy importante, lo viví de adentro y lo pude ver, por ahí lo entiendo de alguna forma y trato de transmitirlo. Por ahí no es fácil cuando no formas partes, cuando no ves cómo se mueve internamente un club y no es sencillo lo que cuesta abrir una cancha, pagar a los árbitros, salir de viaje, toda la logística y dinero que se necesita. Después vas cayendo un poco en la cuenta de cómo se trata y se maneja todo. Más allá de la enfermedad, porque todos tenemos una historia, tratar de sacar lo positivo y a mí lo que me enseñó fue eso, me dio la posibilidad de darme cuenta de un montón de cosas que hoy en día trato siempre de transmitirlo desde mi punto de vista a los más jóvenes”.

“Trato de fomentar que se interesen por otras cuestiones, no solo en lo de ellos y en lo del mundo del básquet. Sino interesarse en el club que los contrato y también en otras actividades, que estudien y vayan por una profesión, que aprender a hacer otra cosa. Es importan tantísimo mantener la cabeza ocupada en otras cuestiones. Ahora con las redes sociales que podemos ver parte de la vida del otro, me pone contento cuando veo a jugadores que he enfrentado, que no los conozco, pero los veo hacer otras actividades. Es importante saber manejarse solo en muchos ámbitos y depender de uno. En mi caso no tuve gente grande que me diga estas cosas y creo que me hubieran ayudado. A mí me da gusto cuando viene un joven o compañero mas chico a preguntarme cosas. Siempre trato de darle consejos y que después ellos saquen sus propias conclusiones, pero al menos que vayan sabiendo con que se pueden encontrar. Si está claro que nadie tiene nada comprado y que de la noche a la mañana las cosas pueden cambiar”.
Por último, habló del emprendimiento “Jackdecorarte” que tiene junto a su familia: “nosotros paramos un tiempo, y después volvimos al ruedo. Tengo un taller de carpintería, junto a mis dos hermanas y mis padres, donde hacemos juguetes didácticos de madera, y como todos hubo que reinventarse y hacer cosas nuevas para entretener a los más chicos. Trabajamos haciendo reparto a domicilio de los juguetes”. Fuente: Postealto.

27 jul. 2020

Un día como hoy: 2ª victoria del Pelu en la Fórmula Entrerriana


Hace pocos días recordábamos la primera victoria del Pelu Germán López en la Fórmula Entrerriana. Hoy lo hacemos con la segunda concretada un día como hoy, 27 de julio de 2014 en el Autódromo Ciudad de Paraná
Esta es la nota que publicó la revista ACELERANDO sobre el comentario de la prueba que vio al Pelu primero en la bandera de a cuadros.

Germán López (Ralt-Audi) regresó a la victoria, segunda que logra en la especialidad, tres meses después de la primera, imponiendo clara superioridad desde el mismo instante en que  la luz roja del semáforo se apagó.

Recordando otras largadas (por ejemplo las que se quedó detenido el año pasado o la misma de Concordia este año, en la que le sucedió todo lo contrario), ésta debe haber sido la mejor de su trayectoria en la FE.

En la obtención de la superclasificación, con el punto para el campeonato y en la partida de la prueba final estuvieron las bases de este éxito, que se fue consolidando a cada metro, distanciándose primero de Martín Veronesi y luego de Massei, quien una vez instalado en el 2º lugar se dedicó a “espiar” el andar del sansalvadoreño a la vez que se alejaba de quienes discutirían el tercer escalón del podio que fue para Nico Borgert, de gran regularidad en la categoría sin haber cumplido un año aún desde que se incorporó. En el frenaje de la 1, Massei se había metido por adentro para superar a Martín Veronesi, quien a punto estuvo de concretar su mejor tarea en ésta, su tercera etapa en la categoría, frustrada a pocos metros de la llegada. 

 Precisamente el de Aranguren (Borgert), que había quedado afuera de la superclasificación, sentó las bases de ese escalón en la largada misma, en la cual saltó del 6º al 4º lugar al superar a Franco Baccon (Reynard-Audi) y Marco Veronesi (Dallara-Audi), a quienes contuvo en los primeros circuitos.

Pero antes se produjeron dos golpes de escena con diferencia de escasos segundos: Borgert realizó una maniobra parecida a la de Massei para superar a Martín Veronesi en el mismo lugar (pasando el frenaje de la 1), situación que también aprovechó Baccon para colocarse 4º (ver fotos aparte). Se juntaban así padre e hijo (Martín y Marco), que terminarían separados por el incidente en los metros previos al último ingreso a la olla.

A un promedio de medio segundo por vuelta, Germán López arribó con una diferencia de 8 segundos sobre Massei. Solo en una el cordobés fue más rápido, por la nada de 6 milésimas, en tanto que en las demás oscilaron en igual o menor al medio segundo, excepto en la última, que fue de casi 2, cuando ambos levantaron porque tenían prácticamente asegurados el primer y segundo lugar. Por esa circunstancia Nico Borgert pudo arrimar, confirmando el gran tercer lugar, uno delante de Franco Baccon que de esta manera resignaba el liderazgo del certamen que poseía desde la 2ª fecha.

Una final con un ganador indiscutido, Germán López, que permanece invicto 2014 en este trazado, y tras la cual el campeonato tiene nuevo líder, Gabriel Massei, quien penaliza desde la primera del año por sus antecedentes nacionales (ver aparte).

Se inicia ahora una etapa nueva de este campeonato porque el de San Salvador (RdV en la 6ª) penalizará cuatro puestos en la largada de cada competencia respecto al que haya logrado en pruebas de clasificación.

Largará, como mejor ubicación, 5º, por lo que este año la de Paraná es ya la última que se impone de punta a punta. A los 14 kilos de lastre que ya cargaba les agregará otros tantos, única diferencia que tendrá el auto de Gustavo Grinovero que éste alista porque la reducción de la brida en un mm ya la disponía el Audi. Como ya llegó al límite de penalización, López en cada presentación sin dudarlo irá por la victoria, como también lo harán Franco Baccon, Nico Borgert, Marco y Martín Veronesi, los otros potenciales ganadores que hasta aquí no cargan lastre ni reducen brida.