6 jun. 2020

ALDO RODRIGUEZ: “Para mí Sportivo fue una experiencia de vida”


Plantel de Sportivo subcampeón provincial en San Salvador en 1977.
Uno de los referentes como jugador que tuvo Sportivo fue Aldo Rodríguez, que en estas líneas nos cuenta detalles de la experiencia de su pasión sportivista. Además, fue dirigente e hincha, tanto que conserva un álbum con imágenes de todos los equipos de primera división del club desde sus comienzos hasta la actualidad. 

COMO LLEGO A SPORTIVO. Nosotros vivíamos al lado de la cancha de básquet, donde está el gimnasio en calle 25 de Mayo. Por el fondo cruzábamos el alambrado y estaba en la cancha, me fanaticé con el club y seguí hasta hoy. Si bien los primeros pasos los había dado en el Club América, empecé a practicar el básquet en Sportivo a los 9/10 años con el Negro Galván y el Negro Ruíz Díaz que nos enseñaban.
Ellos le ponían todo lo mejor, con mucho entusiasmo, sin saber demasiado a lo que vemos hoy. Gracias a ellos dimos los primeros pasos. Después vino el Flaco Barsi que es el padre espiritual del básquet de Sportivo y a toda esa camada de jugadores que nos metió en la cabeza que teníamos que jugar el básquet, recordó.

EL ESTILO DE JUEGO. Teníamos un equipo con un amor propio tremendo y creíamos que le podíamos ganar a todos. Lo poco que sabíamos lo dejábamos todo en la cancha. Sabíamos que nadie nos iba a ganar fácil y así logramos formar un gran equipo en base a la velocidad. Sportivo se caracterizó por jugar en velocidad, cubrir muy bien los tableros y marcar, que hoy en día veo que se privilegia más la parte física que estos aspectos elementales. Como ejemplo, cuando te tiran al aro no hay que mirar la pelota, sino al contrario que va a buscar el rebote para cubrirlo y que no llegue al tablero. Los partidos los ganábamos debajo de los aros, tomando más rebotes y saliendo más rápido.

LAS ENSEÑANZAS. El Flaco Barsi nos enseñaba a bolear la pelota. En los tiros libres nos ponía en las puntas, uno tomaba el rebote y se la tiraba a la Lora (Lambert) a la mitad de la zona para que entre solo.  Muchas veces que nos tiraban al aro y erraban salíamos de contragolpe. No hacíamos goles de media distancia, la mayoría eran de contragolpe. La recuperación de la pelota era fundamental. Carlitos Pandiani y Pedro (Suen) no te daban nunca la línea. Al medio iba La Lora (Lambert), Coco Bentancourt, Tito Rodríguez o yo y salíamos a toda velocidad.

SUS CARACTERISTICAS COMO JUGADOR. De su juego temperamental, Aldo nos dijo: “como jugador lo que me encantaba era jugar debajo de los aros. En ese momento era el más alto y me encantaba pelear con los De Lorenzi de Uruguay, el Gordo Rivero, Müller. Me gustaba ir debajo de los aros, poner el cuerpo y todas las mañas que aprendés. A veces el temperamento me llevaba a cometer excesos, pero siempre porque queríamos ganar”.

EL MEJOR EQUIPO. De los equipos que integró uno de los que mejores recuerdos le trae es “uno fue el equipo que salió subcampeón en Concordia. Pero el mejor fue cuando jugaba Daniel Oliva, Hugo Schneeberger, en la final que perdimos con Olimpia acá en San Salvador (año 1977). Siempre le digo a Pedro Suen, con quien toda la vida anduvimos juntos en el básquet, que los culpables de esa derrota fuimos nosotros porque para la final que teníamos que jugar con Olimpia, Daniel Oliva tenía un problema en el tobillo y el Memo Müller le había roto la nariz a Carlitos Pandiani, y Benvenutto (el DT de Paraná que dirigía a Sportivo) los puso de suplente a los dos. Era el último partido y nos estábamos jugando la vida dando esa ventaja. No reaccionamos y nos dimos cuenta con el tiempo que tendrían que haber jugado igual. Después Olimpia fue el jugar el argentino y Benvenutto era el técnico. A mí me dolió eso”, reconoció.
Luego recordó lo que pasó en un entrerriano en Paraná, donde Sportivo jugaba el de selecciones cuando Entre Ríos venía de ser subcampeón argentino. A nosotros nos hacen jugar el viernes, a primera hora de la tarde con Santa Elena, donde ganamos los dos partidos y a las 10 y 30 de la noche con Paraná para definir el finalista. En Paraná jugaban Oliva, Mencía, Cipriani, Castro, Echandi, Gastaldo, Sorf, Zof. Fuimos ganando todo el partido y fundimos bielas. Marcamos zona con Pedro Suen, Carlos Pandiani, Coco Bentancourt, Lora Lambert y yo, jugando todo el partido y ninguno salió por 5 faltas. El Beda Santos y el Edel Blanc nos dirigieron. Nosotros nos abroquelamos en defensa y salíamos de contra. Llegamos parejos a la final y Castro nos perdió dos bombazos. En un momento nos pasan con un doble y Pedro nos grita vamos con todo, saca desde abajo y se cae acalambrado. Ya no dábamos más. Al otro día fuimos a jugar por el tercer puesto con La Paz y no levantábamos la piernas y perdimos.
También destacó el fervor del hincha de Sportivo. “Siempre digo que Sportivo en básquet es marca registrada. La gente siempre apoyó a Sportivo. Cuando jugábamos en Concordia el relator de la radio que era Porcheto decía “creo que en San Salvador solo quedó el cura y el comisario”. Ahora Sportivo sigue siendo el que moviliza más gente. Para mí es una alegría porque el club fue parte de mi vida y de mi familia y esto muestra que no fue en vano el sacrificio de los que fundaron el club porque nunca pensaron a los 20 años de haberse creado que Sportivo jugará la primera final de la provincia.
No hay un club en Entre Ríos que tenga 9 finales jugadas a nivel provincial como las tiene Sportivo. Sportivo es campeón de selecciones y Concordia nunca lo fue, con la diferencia de ciudad y apoyo.
Además de reconocer al Flaco Barsi como el gran gestor del básquet de Sportivo, Aldo Rodríguez apuntó: “si bien puede haber rencores siempre digo que los Suen fueron importantísimos. Les digo a todos que cometieron errores porque son humanos, pero fueron personas que pusieron, dieron y dejaron todo por Sportivo. Ojalá cada 6 o 7 años aparezcan unos Suen en Sportivo”. A nivel provincial o nacional a los Suen todos lo conocen.

Sportivo campeón de Clubes en Rosario del Tala en 1978. Parados: Daniel Oliva, Hugo Schneerberger, Aldo Rodríguez, Daniel Eckerdt, Ricardo Vallejos, Hipólito Fink y Mario Ríos. Abajo: Facundo Luna, Rodolfo Arralde, Humberto Gilardini y Edel Blanc.

DANIEL OLIVA, EL MEJOR. Al pedirle nombres de los mejores jugadores con los que compartió la cancha dijo: “Daniel Oliva el mejor, no vi un tipo que tenga la claridad para tirar al aro y tendría que haber nacido 15 años después. Hugo Schneeberger, Mario Ríos era cerebral. De los negros me gustabam David Downey, Joe Pace, Michael Burwell por el temperamento y Jimmy Lampley que tenía una enorme calidad, pero era muy frío. Esos jugadores me encantaron”.
Después mencionó “al Polo Fink fue un gran jugador que ponía todo en la cancha. También puedo mencionar a Gianelli, entre otros”.

LOS CLASICOS RIVALES. Los choques con Estudiantes, recordó, eran partidos picantes, pero respeto más a Ferro de Concordia que siempre tuvo básquet, a Echagüe, a Rocamora, pero no a Estudiantes y La Unión de Colón porque se sustentan con Delasoie y la Cafesg. No están tanto por el esfuerzo de los dirigentes y en Sportivo se ha hecho todo a pulmón. 
Cuando Sportivo participó en Liga Nacional se decía que el club estaba hipotecado. Se llamó a asamblea y todos querían saber cuánto debía el club. Jorge Suen les dijo que no se debía nada porque si yo era dirigente de Sportivo y vos también, yo sacaba un crédito personal y vos mi garantía. ¿El problema de quién era? Del dirigente. Nunca se puso en juego una pelota del club.
A mi encanta ir a ver los partidos, pero por problemas de salud no puedo ponerme nervioso. El otro día fui a ver un partido y en el final del primer tiempo prendí un cigarrillo y me fui tranquilo. Cuando calculo que faltan 2 minutos escucho la radio para no calentarme, explicó Aldo Rodríguez.

AGRADECIMIENTO. Para mí Sportivo fue una experiencia de vida muy hermosa y quiero agradecer a todos los que hicieron el club. Además lo que logró Sportivo es que una ciudad se pusiera detrás del básquet y no critico a los actuales dirigentes porque sé que las épocas son difíciles y los clubes también viven momentos difíciles y lo importante es que la llama sigue prendida. Los que hicieron el club nunca imaginaron que Sportivo iba a tener a nivel nacional la trascendencia que tuvo y a San Salvador se lo conoce más por Sportivo que por los arroceros, finalizó.

Nota publicada en la EDICION ESPECIAL de ”LA SEMANA” con motivo de los 70 años del Club Sportivo San Salvador. Entrevista: Fernando Rodríguez.

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